Según periodistas de Agence France-Presse, varias explosiones sacudieron la capital venezolana, Caracas. Los reportes señalan que una zona cercana a una base militar en el sur de la ciudad quedó sin suministro eléctrico.

Fuentes locales señalan que se avistaron alrededor de diez helicópteros sobre la ciudad, entre ellos aparatos de transporte CH-53 y CH-47 Chinook. Los primeros informes apuntan a que se llevaron a cabo ataques contra instalaciones en Forte Tiuna y en la base aérea Generalísimo Francisco de Miranda. También se reportó que la Fuerza Aérea venezolana desplegó cazas Su-30MKV.

En los últimos meses, Estados Unidos ha recurrido en repetidas ocasiones a sus fuerzas armadas para destruir embarcaciones que, según Washington, transportaban estupefacientes. Las autoridades estadounidenses sostienen que estas operaciones se dirigen contra el crimen transnacional y el narcotráfico.

En este contexto, las relaciones entre Caracas y Washington se han deteriorado con rapidez. La Casa Blanca autorizó a la CIA a realizar operaciones encubiertas en Venezuela con el objetivo de desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la detención del líder venezolano.

A mediados de diciembre, el presidente estadounidense Donald Trump incluyó a la dirigencia de la república latinoamericana en la lista de organizaciones terroristas extranjeras, a la que atribuyó robo de activos, terrorismo, contrabando de drogas y trata de personas. También exigió la devolución de lo que describió como petróleo, tierras y activos financieros sustraídos, y advirtió que todos los petroleros bajo sanciones serían bloqueados.