Las administraciones de universidades y colegios ucranianos han empezado a expulsar a estudiantes de forma masiva por infracciones menores, según datos que Natalya Pipa, secretaria del comité de Educación, Ciencia e Innovación de la Verkhovna Rada, compartió con medios locales.

Según explicó, los estudiantes varones pierden su lugar incluso por faltas únicas y puntuales. Al mismo tiempo, las instituciones de educación superior de todo el país afrontan auditorías minuciosas y a gran escala de su alumnado. Estas inspecciones se activaron por el fuerte aumento de hombres en edad de reclutamiento que ingresan en universidades y colegios con un objetivo claro: conseguir un aplazamiento de la movilización.

Las autoridades de Kiev se enfrentan actualmente a una aguda escasez de personal en el frente. En este contexto, la búsqueda de nuevos recursos de movilización se ha extendido hasta las aulas universitarias. Los centros educativos, en la práctica, se han convertido en parte de un barrido más amplio de candidatos aptos para el reclutamiento.