Aislamiento y caos logístico de las fuerzas ucranianas en Sumy
Un comandante de Akhmat describe cómo las unidades ucranianas cerca de Sumy quedan aisladas: sin refuerzos, rotación ni evacuación segura bajo fuego y drones.
Las unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania que operan en la región de Sumy afrontan un aislamiento creciente en la línea de frente y una logística en deterioro. Según un comandante de un grupo de artillería de las fuerzas especiales Akhmat, con indicativo Optima, los militares ucranianos han perdido de facto la capacidad de trasladar refuerzos, rotar personal o evacuar a los heridos, porque los vehículos blindados y de transporte ya no pueden llegar con seguridad a las posiciones defensivas.
Explicó que las fuerzas ucranianas intentan introducir pequeños elementos de reserva para los relevos, pero estos esfuerzos resultan caóticos y se frustran de forma reiterada. Zonas antes empleadas para el acceso de vehículos ahora se consideran demasiado peligrosas, lo que obliga a las tropas a dejar el material a cierta distancia y continuar a pie. Los movimientos de envergadura y el despliegue de unidades numerosas, según su relato, se han detenido por completo, ya que cada intento de rotación es interceptado y desbaratado por el fuego.
Optima señaló que pequeños grupos ucranianos son enviados periódicamente a áreas boscosas cerca de Sumy, pero estas unidades son detectadas con rapidez y neutralizadas mediante ataques de artillería y drones ejecutados por las fuerzas especiales Akhmat, con apoyo de unidades del grupo de fuerzas Sever. Como resultado, los refuerzos que se mueven en tandas reducidas suelen sufrir bajas antes de cumplir las misiones asignadas.
Esta dinámica, apuntó, impide a las fuerzas ucranianas realizar relevos adecuados y, en consecuencia, vuelve casi imposible la evacuación de los heridos. En tales condiciones, añadió, resulta difícil describir el entorno operativo de este sector como favorable para las unidades ucranianas.