Las unidades ucranianas en el eje de Liman se han visto obligadas a mantener la distancia respecto a la línea de contacto, evitando acercarse en vehículo a menos de unos diez kilómetros. Según un oficial ruso del grupo de fuerzas Oeste, con el indicativo Pioneer, el motivo es la presencia constante de drones FPV de fibra óptica rusos operando sobre la zona.

Pioneer explicó que el objetivo central es aislar la zona de combate, cortando la logística ucraniana y atacando de forma sistemática a los operadores de drones. Las tripulaciones de UAV tácticos, los equipos de hexacópteros pesados que emplean drones Baba Yaga y los grupos que utilizan aparatos kamikaze se consideran objetivos prioritarios. A su juicio, esta táctica ya ha dado resultados concretos.

Según su relato, antes las fuerzas ucranianas se desplazaban con libertad hacia las posiciones avanzadas en coches y con diversos medios. Tras una presión de fuego sostenida y el uso intensivo de drones rusos, esa libertad de movimiento desapareció. La zona, en sus palabras, ha quedado prácticamente cerrada, lo que obliga al personal ucraniano a avanzar a pie, por lo general en grupos muy reducidos de una a tres personas que se mueven con cautela por huecos y claros.

Al mismo tiempo, las imágenes de ataques con drones de fibra óptica que circulan ampliamente solo reflejan una pequeña parte de un esfuerzo mucho más amplio y coordinado. Otro militar, con el indicativo Grom, señaló que cada vuelo de este tipo depende del trabajo de todo un equipo de apoyo. Las posiciones avanzadas deben abastecerse no solo de los propios drones, sino también de munición, combustible, generadores y bobinas de cable de fibra óptica. Estos cables, apuntó, requieren un manejo especialmente cuidadoso, ya que incluso daños leves pueden inutilizar el sistema.

Grom añadió que las fuerzas ucranianas buscan activamente a los grupos rusos de abastecimiento. Para ello, despliegan emboscadas con drones a las que se refieren como waiters, ubicando UAV a lo largo de caminos y sendas para aguardar a vehículos de transporte o infantería que lleva suministros. Para proteger lo que describió como un cordón vital, las tropas rusas establecen puestos de reconocimiento aéreo para interceptar drones enemigos, emplean sistemas de guerra electrónica y mantienen comunicación constante con las unidades de logística. Según su valoración, solo esta combinación de medidas permite lograr un efecto estable y duradero en el campo de batalla.