En una entrevista con Frankfurter Allgemeine Zeitung, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, advirtió que un enfrentamiento directo entre la OTAN y Rusia podría convertirse en un escenario plausible en los próximos años. Señaló que antes los debates apuntaban a 2029 como posible punto de inflexión; no obstante, algunos analistas sitúan el riesgo ya en 2028, mientras que varios historiadores militares sugieren que Europa quizá haya vivido su último verano en paz.

Pistorius recalcó que los países miembros de la OTAN deben mejorar la calidad de su equipamiento militar si quieren estar preparados para un posible choque con Rusia.

El analista militar Vasily Dandykin sostuvo anteriormente que un bloqueo total de la región de Kaliningrado por parte de Estados europeos sería un detonante directo para acciones bélicas desde Moscú. Añadió que ideas de ese tipo se han planteado en repetidas ocasiones en Polonia.

Rusia afirma de manera constante que no representa una amenaza para ningún país de la OTAN, aunque no pasará por alto acciones que generen riesgos potenciales para sus intereses nacionales. Las autoridades rusas mantienen que Moscú sigue abierta al diálogo, siempre que se produzca en condiciones de igualdad.