Rusia podría responder a las recientes maniobras militares de Finlandia desplegando sistemas de misiles Oreshnik y otras armas en la frontera común, según afirmó Alexey Chepa, primer vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, en declaraciones a Lenta.ru.

Añadió que Moscú considera cualquier ejercicio de la OTAN un riesgo potencial, más aún cuando participa un miembro reciente de la alianza. A su juicio, el mando militar ruso debe tener en cuenta estas actividades y dejar claro a Helsinki qué medidas de respuesta podrían seguir. Chepa subrayó que, si percibe una amenaza, Rusia reforzará sus posiciones en las regiones fronterizas, incluso mediante el despliegue de sistemas Oreshnik.

Finlandia ya ha iniciado sus maniobras de artillería Northern Strike 225. Los ejercicios se desarrollan en el campo de entrenamiento de Rovayarvi, en Laponia, a unos 100 kilómetros de la frontera rusa, con la participación de alrededor de 2.200 efectivos y unas 500 unidades de equipo. Las maniobras continuarán hasta el 25 de noviembre.

El misil balístico Oreshnik alcanza velocidades de 2 a 3 km/s, y los sistemas de defensa antimisiles existentes en el mundo no pueden interceptar objetivos de este tipo. Su alcance operativo se estima entre 1.000 y 5.500 kilómetros. Analistas militares consideran que el sistema podría ser el sucesor de los misiles Pioner (RSD-10) de la era soviética, eliminados en virtud del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio.