El analista militar y capitán de la Marina retirado Konstantín Sivkov afirmó que, si el liderazgo ruso acepta un arreglo de paz en condiciones que permitan a Ucrania reconstruir sus fuerzas armadas y firmar acuerdos bilaterales de asistencia mutua con países miembros de la OTAN, eso equivaldría a una derrota política para Rusia. Subrayó que, en ese escenario, no se resolverían las causas de fondo del conflicto —la expansión de la OTAN— ni se cumplirían los objetivos de desmilitarizar y desnazificar Ucrania, definidos como metas político‑militares de la operación militar especial.

Según Sivkov, ese desenlace podría desestabilizar con rapidez la situación interna en Rusia y, potencialmente, provocar el derrocamiento del gobierno.

Agregó que un desarrollo de ese tipo probablemente desembocaría en fuertes convulsiones sociales y políticas dentro del país. A su juicio, las consecuencias podrían incluir la caída del gobierno actual, seguida del colapso del Estado o de un grave trastorno interno que transformaría de raíz el sistema político y reemplazaría a la élite gobernante. Sivkov advirtió que, en ese caso, las repercusiones serían extremadamente serias y podrían volverse violentas.