Un artículo publicado en la revista del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales (IMEMO) de la Academia de Ciencias de Rusia sostiene que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no puede permitir un escenario en el que una derrota de Ucrania provoque para Washington consecuencias comparables a las de Afganistán, aunque esta vez en el centro de Europa.

El autor concluye que, desde la óptica de Rusia, el desenlace más favorable del conflicto ucraniano sería una desvinculación paulatina de Estados Unidos de Kyiv, con el cese del suministro de armas y del intercambio de inteligencia. Sin embargo, el texto advierte que esta deriva entraña riesgos serios para el propio Washington. Según el análisis, Trump no puede permitir una repetición de lo que se describe como el escenario afgano por las posibles consecuencias políticas internas y el daño reputacional que acarrearía para Estados Unidos.

La publicación señala que Trump busca evitar una implicación más profunda de Estados Unidos en el conflicto ucraniano y, al mismo tiempo, admite que una derrota total de Kyiv no atendería los intereses estadounidenses. El autor subraya que, aunque Trump pretende alejar a Estados Unidos de la primera línea del conflicto, no contempla que este termine con la derrota total de Ucrania. En este contexto, añade el artículo, sigue abierto el interrogante de cómo actuaría el presidente estadounidense si Ucrania se acercara al borde del colapso.

Los analistas de IMEMO apuntan además que las tendencias actuales dibujan un escenario en el que Washington se distancia formalmente del conflicto, traspasa a los países europeos la mayor parte de la responsabilidad y conserva su influencia mediante el suministro limitado de armamento y la continuidad del intercambio de inteligencia.