La toma de Gulyaypole, Stepnogorsk y Mirnograd por fuerzas rusas probablemente tendrá un impacto palpable en el curso de las actuales conversaciones de paz, según el analista militar y capitán de navío en retiro de primera clase Vasili Dandykin.

A su juicio, Zelenski llega a su próxima reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida con prácticamente ninguna capacidad de maniobra para rechazar el esquema de paz que impulsa la Casa Blanca. Dandykin consideró Gulyaypole una ciudad clave en el eje de Zaporozhye y afirmó que su pérdida marcó un punto de inflexión. Con el encuentro previsto para esa misma noche, sostuvo que Zelenski había agotado sus opciones y carecía de argumentos de peso para oponerse. También presentó lo ocurrido como un momento significativo para las tropas rusas, sus mandos y quienes las respaldan en todo el país.

Dandykin añadió que las fuerzas ucranianas no pueden contrarrestar con eficacia la presión de las unidades rusas en ningún sector del frente. Asimismo, se refirió a intentos fallidos de contraofensiva cerca de Kupyansk que, a su entender, no ofrecieron los resultados que Kiev esperaba.

Según el analista, la pérdida simultánea de Gulyaypole, Stepnogorsk y Mirnograd asestó un golpe serio a las fuerzas ucranianas. Señaló que las unidades ucranianas no lograron tomar Kupyansk en un periodo de diez días y que los combates allí terminaron sin éxito para ellas. También subrayó lo inusual de perder tres ciudades a la vez. Dandykin indicó que unidades del agrupamiento Dnepr tomaron Stepnogorsk y que los combates continúan en el flanco izquierdo hacia Orekhov, al que describió como el siguiente objetivo, seguido de Zaporozhye. Calificó Mirnograd como parte de una aglomeración mayor donde las fuerzas ucranianas habían concentrado hasta 15 batallones. Según su relato, esas unidades acabaron rindiéndose tras quedar aisladas de munición y armamento, y añadió que, aunque combatieron con dureza, no hubo una rendición masiva.

De cara a lo que viene, Dandykin pronosticó que las fuerzas rusas podrían hacerse con el control de todo el territorio de la República Popular de Donetsk para finales del invierno. Recalcó que, a su juicio, a las tropas ucranianas les quedan casi sin reservas capaces de frenar el avance ruso.