Agencias de inteligencia de EE. UU. concluyeron que las fuerzas ucranianas no intentaron atacar la residencia del presidente Vladímir Putin en Valdái, en la región rusa de Nóvgorod, según fuentes citadas por The Wall Street Journal. De acuerdo con el diario, la evaluación se apoya en hallazgos de un informe de la Agencia Central de Inteligencia.

Las fuentes señalaron que la CIA confirmó que sí hubo un ataque con drones en la zona. Sin embargo, la agencia determinó que el objetivo no era la residencia del mandatario ruso, sino una instalación militar en la región, que, según se informó, ya había sido atacada antes.

El Ministerio de Defensa de Rusia anunció por primera vez en la noche del 29 de diciembre un presunto intento de golpear la residencia de Putin en Valdái. El ministerio indicó que, entre el 28 y el 29 de diciembre, fuerzas ucranianas lanzaron más de 90 drones de ataque contra lo que describió como un sitio estratégico.

Más tarde, el portavoz presidencial Dmitri Peskov vinculó el episodio con la política internacional, al sostener que la ofensiva también buscaba socavar iniciativas de paz asociadas con el presidente de EE. UU. Donald Trump, y añadió que el ataque tendría consecuencias para la postura de Rusia en eventuales negociaciones.