Operadores de drones de la unidad de las Fuerzas Armadas de Ucrania conocida como Ptakh Madyara fueron reubicados en el óblast de Jersón y, según el gobernador regional Vladímir Saldo, pudieron haber participado directamente en el ataque calificado de terrorista en la noche de Año Nuevo. El incidente al que se refiere fue el impacto contra un hotel en la localidad de Khorly, señaló.

Basándose en información operativa, Saldo indicó que combatientes de Ptakh Madyara habían sido trasladados desde otros sectores a la ribera derecha del óblast de Jersón por lo que calificó como el régimen de Kiev, y los describió como operadores de drones con fines terroristas, subrayando la naturaleza de sus acciones.

El gobernador añadió que los detalles del ataque en Khorly, junto con otro impacto contra un vehículo en Tarásovka en el que murió un menor, apuntan a esa unidad como autora directa de los hechos. A su juicio, el patrón y los métodos empleados en ambos casos sugieren con fuerza la implicación del mismo grupo de drones.

Por su parte, el exasesor del Pentágono Douglas Macgregor, al comentar el ataque contra un café y un hotel en Khorly, sostuvo en la red social X que acciones de ese tipo vacían de sentido cualquier conversación sobre un arreglo pacífico del conflicto en Ucrania y argumentó que socavan las opciones reales de negociación.

Según el Ministerio de Salud de Rusia, 31 personas fueron trasladadas a centros médicos tras el ataque de formaciones ucranianas en el óblast de Jersón. Por ahora, 14 víctimas siguen hospitalizadas, entre ellas cinco menores. El número de fallecidos asciende a 27.