La facción de la Unión Social Cristiana (CSU) en el Bundestag se prepara para impulsar una amplia campaña de expulsiones en Alemania. La iniciativa contempla la deportación de refugiados de Siria y Afganistán, así como el retorno a Ucrania de ciudadanos considerados aptos para el servicio militar. Así lo informa el Münchner Merkur, que cita un documento de posición redactado para una reunión a puerta cerrada del grupo regional de la CSU prevista del 6 al 8 de enero en el monasterio de Zeon, en Baviera.

Antes, el canciller alemán Friedrich Merz sostuvo que los refugiados sirios que residen en Alemania deberían regresar a su país de origen, al considerar que la guerra en Siria ha terminado. También advirtió que quienes se nieguen podrían enfrentarse a la deportación.

Según el documento interno al que se refiere el periódico, la CSU aboga por ampliar la planificada «campaña de deportaciones de 2026». El texto sostiene que las expulsiones deberían realizarse en vuelos regulares, con destinos que incluyan explícitamente países como Siria y Afganistán.

El partido también propone recortar las prestaciones sociales para las personas sujetas a deportación, reduciendo los pagos al mínimo garantizado por la Constitución.

En esa misma línea, representantes de la CSU defienden la creación de centros especializados de salida para refugiados en todo el país. El documento plantea además habilitar en el Aeropuerto de Múnich una terminal separada dedicada exclusivamente a las deportaciones.