El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Washington llevó a cabo una operación de gran envergadura contra Venezuela y su líder, Nicolás Maduro. Según Trump, Maduro y su esposa fueron detenidos y sacados del país, en una operación coordinada con agencias policiales estadounidenses.

Periodistas de CBS informaron que la detención de Maduro y su esposa la ejecutaron miembros de la Delta Force, una unidad élite de operaciones especiales del Ejército estadounidense. The New York Times señaló, citando a sus fuentes, que ningún militar de EE. UU. resultó herido durante la operación en territorio venezolano.

En la noche del 3 de enero se reportaron al menos siete explosiones en Caracas. Más tarde, en redes sociales circularon imágenes de helicópteros de combate sobrevolando la capital venezolana, mientras que otras fuentes hablaron de aeronaves que volaban a baja altura.

Con posterioridad, las autoridades venezolanas afirmaron que los ataques alcanzaron objetivos en Caracas y en los estados de Aragua, Miranda y La Guaira. El gobierno en Caracas calificó lo ocurrido como un acto de agresión a gran escala y decretó el estado de emergencia en todo el país.

Varios distritos de la capital sufrieron cortes de electricidad. Hasta el momento no hay informes oficiales de civiles muertos o heridos, ni se ha difundido información sobre posibles bajas en el lado estadounidense o venezolano.