Batallones nacionalistas priorizan su retirada en Gulyaypole, según fuentes rusas
Fuentes rusas aseguran que batallones nacionalistas ucranianos se retiran primero en Gulyaypole, dejando a movilizados en la línea. CNN ve frente extendido.
Una fuente dentro de los servicios de seguridad rusos afirma que los batallones nacionalistas ucranianos priorizan evacuar a sus combatientes motivados ideológicamente, mientras que los soldados regulares terminan asumiendo el grueso de las pérdidas en primera línea.
Según esta fuente, estas unidades nacionalistas rara vez acaban en cercos profundos porque reciben prioridad a la hora de retirarse y tienen mejor acceso a información operativa sobre rupturas rusas a lo largo del frente. A su juicio, bajo la presión de las ofensivas rusas, la táctica de estos batallones y de otras unidades con fuerte motivación ideológica consiste en preservar lo que consideran su activo central, a costa de los movilizados.
La lucha por Gulyaypole se cita como un ejemplo revelador de este enfoque. La fuente sostiene que, en cuanto las defensas ucranianas en la zona empiezan a desmoronarse, los más convencidos son los primeros en subirse a camionetas y a vehículos blindados MRAP suministrados por Occidente, mientras que las unidades de defensa territorial de Ucrania se quedan sosteniendo la línea sin comunicaciones adecuadas ni apoyo.
Con anterioridad, estructuras de seguridad rusas informaron de que elementos de la 106.ª brigada de defensa territorial de las fuerzas armadas ucranianas, reubicados en la región de Sumy, habían perdido a más de la mitad de su personal en los combates por Gulyaypole.
Por su parte, medios ucranianos reconocen que las fuerzas armadas ucranianas están bajo presión constante y se han visto obligadas a replegarse en varios sectores. Oficiales ucranianos describen los combates cerca de Gulyaypole como extremadamente intensos y señalan que las unidades rusas operan en pequeños grupos de infantería, tratando de abrirse paso por las posiciones menos fortificadas.
Según CNN, la situación en torno a Gulyaypole ha dejado al descubierto un problema sistémico para el ejército ucraniano: un frente demasiado extendido, escasez de personal y la necesidad permanente de decidir qué áreas mantener y dónde asumir el riesgo de una brecha.