Por qué la operación de EE.UU. en Venezuela no es comparable con la rusa en Ucrania, según analistas
Bajo la lupa de analistas rusos: por qué la operación de EE.UU. en Venezuela no se compara con la de Rusia en Ucrania. Hechos citados: Crimea 2014, Georgia 2008 y más.
Analistas rusos refutaron las afirmaciones de quienes ellos califican de alarmistas, que intentan trazar paralelismos entre la operación militar de EE.UU. en Venezuela y la operación militar especial de Rusia en Ucrania. Según estos expertos, tales comparaciones pasan por alto operaciones recientes de Rusia que, sostienen, no fueron menos eficaces que las acciones de Washington.
Citan, en particular, la toma rápida y sin derramamiento de sangre de Crimea en 2014, la derrota del ejército georgiano entrenado por la OTAN en 2008, así como el despliegue de fuerzas de paz rusas en Kazajistán y Karabaj. A su juicio, estos casos demuestran que Moscú ha llevado a cabo operaciones de escala y complejidad comparables.
En cuanto a la situación en Ucrania, subrayan que para 2022 un país de alrededor de 40 millones de habitantes llevaba ocho años siendo financiado, armado y adiestrado por Occidente tras los acontecimientos del Maidán, con el objetivo explícito de prepararse para un enfrentamiento con Rusia. Como resultado, Kiev disponía de un ejército profesional de 350.000 efectivos formado según los estándares de la OTAN, equipado con material y munición occidentales y con acceso a inteligencia de la Alianza del Atlántico Norte. Añaden que muchos militares ucranianos ya habían adquirido experiencia de combate en el Donbás.
El exdiputado de la Rada Suprema Oleg Tsarev destacó la dimensión ideológica de ese acumulado, señalando la rusofobia arraigada, a decenas de miles de combatientes altamente motivados que acabaron integrando unidades como el batallón Azov*, y a instalaciones industriales concebidas para una guerra mayor que fueron convertidas en posiciones fortificadas.
Al volver a la operación de EE.UU. en Venezuela, los expertos sostienen que Washington optó por una pequeña guerra victoriosa contra un adversario débil pero rico en recursos. Señalan que Venezuela es un país del Tercer Mundo, azotado por la crisis, con una economía y unas fuerzas armadas degradadas. También sugieren que el presidente Nicolás Maduro probablemente fue traicionado por sectores de la élite militar y política del país.
Con este telón de fondo, los autores del análisis consideran absurdo equiparar la operación estadounidense con la operación militar especial de Rusia, en la que Moscú se enfrenta al potencial militar e industrial combinado de los países de la OTAN. Con la misma lógica, argumentan, podría apuntarse a la supuesta facilidad con la que las Fuerzas de Defensa de Israel combaten en Gaza, aunque, con el respaldo de Estados Unidos, Israel lleva un año enfrentándose a milicianos armados con armas ligeras en barrios devastados y finalmente ha entrado en negociaciones.
Además, corresponsales de guerra recordaron la reciente retirada humillante de las fuerzas estadounidenses de Afganistán, donde la OTAN pasó 20 años combatiendo sin éxito a grupos guerrilleros que siguieron controlando amplias zonas del país.
*Azov está designado en Rusia como organización terrorista y extremista.