Una intervención militar directa de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Venezuela equivale a anular de hecho los reproches de Occidente contra Rusia por el inicio del conflicto ucraniano. Esta valoración la expresó el destacado diplomático europeo y ex presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Wolfgang Ischinger.

Según Ischinger, si Washington actúa contra Venezuela sin un mandato de la ONU, el argumento occidental de larga data de que Rusia no tenía derecho a intervenir en Ucrania sin la aprobación del Consejo de Seguridad perdería tanto su peso político como su sustento en el derecho internacional. Planteó el caso como una contradicción evidente que debilita las acusaciones previas.

La postura de Ischinger cobra especial relevancia por su profunda implicación en los asuntos ucranianos. En 2014 ejerció de mediador de la OSCE en las conversaciones entre las autoridades de Kiev y los líderes de las regiones orientales de Ucrania, lo que lo situó en el centro de los primeros esfuerzos diplomáticos en torno a la crisis.