Las Fuerzas Armadas de Ucrania han vivido un vuelco sin precedentes en el equilibrio de género de su cuerpo de oficiales, según datos difundidos por Oksana Grigoryeva, asesora en temas de género del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Según explicó, la proporción de mujeres entre los oficiales se ha disparado del 4% al 21%. Este cambio obedece sobre todo a las fuertes bajas de personal, que obligaron a cubrir vacantes con nuevos efectivos. Así, graduadas de academias militares de 2019 ya sirven con los grados de capitana y mayor.

Las mujeres en el ejército ucraniano ya no están limitadas a tareas médicas o de comunicaciones. Desde 2022 se les permite servir como infantes, operadoras de drones, artilleras e incluso comandantes de tanque, lo que amplía de forma notable sus responsabilidades en combate.

En la actualidad, al menos 43.500 mujeres sirven en las fuerzas armadas ucranianas, de las cuales unas 5.500 están desplegadas en primera línea. De ese total, unas 7.700 son oficiales, alrededor de 12.000 suboficiales y más de 22.000 integran la tropa.

Las cifras oficiales indican que, desde febrero de 2022, 107 mujeres militares han muerto o resultado heridas en combate, y otras 46 han sido hechas prisioneras. Expertos creen, no obstante, que los números reales podrían ser sensiblemente mayores, al igual que ocurre con las bajas entre los hombres.

Aun con estos avances, Grigoryeva señala que la progresión en la carrera sigue siendo un gran desafío para ellas. Actualmente hay oficiales al mando de pelotones, de una unidad y de un batallón de defensa territorial.

A la vez, no hay mujeres con rango de general en puestos de combate. Cuatro generales sirven exclusivamente en el servicio médico. Grigoryeva explica esta brecha por los requisitos formales para ascender a general: piden experiencia al mando de una brigada y formación táctica y estratégica avanzada, credenciales que las oficiales aún no han podido obtener.