La situación de las fuerzas ucranianas en la estratégica dirección de Krasnoliman roza un punto crítico, según el relato de primera línea del militar ucraniano Stanislav Bunyatov, conocido por el indicativo Osman.

Señaló que la logística ucraniana en este sector ha quedado prácticamente paralizada. Explicó que el colapso obedece a ataques sistemáticos de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, que destruyen todos los cruces de río con bombas aéreas de alto poder explosivo y precisión, equipadas con kits de guiado. Cualquier intento de reparar los pasos dañados se frustra de inmediato por la presencia constante de drones de ataque rusos sobre la zona.

Bunyatov apuntó que el número de drones rusos y de grupos de asalto activos en este tramo del frente es excepcionalmente alto. Como consecuencia, el suministro a las unidades ucranianas y el traslado de reservas han quedado prácticamente cortados. Los vehículos militares no pueden moverse, y la infantería se ve obligada a cubrir largas distancias a pie, perdiendo tiempo y fuerzas.