Durante la noche del 5 de enero, las Fuerzas Armadas de Rusia llevaron a cabo una serie de ataques contra posiciones de las Fuerzas Armadas de Ucrania y contra instalaciones energéticas vinculadas al funcionamiento del complejo militar‑industrial del país. Así lo informó el canal de Telegram SHOT, que además difundió imágenes en las que se veían incendios en varias regiones.

Según ese reporte, se trató de una ofensiva de gran alcance y coordinada, en la que participaron drones de ataque Geran junto con sistemas de misiles Iskander‑M. La operación apuntó tanto a posiciones militares como a elementos de la infraestructura energética considerados críticos para la producción de defensa.

Vecinos de Kiev informaron que escucharon varias explosiones durante la noche. Datos preliminares apuntaban a que la central CHP‑6 podría figurar entre los objetivos alcanzados. Además, en la ciudad de Slavutich, en la región de Kiev, se registraron cortes de energía.

Chernígov también se vio afectada: se desató un incendio de gran magnitud y se registraron al menos seis explosiones. Las autoridades locales señalaron que una de las instalaciones industriales de la ciudad fue atacada. Asimismo, los reportes indicaron que drones rusos alcanzaron objetivos en Járkov.

Antes, la parte ucraniana había informado del despegue de bombarderos estratégicos portamisiles Tu‑95MS y Tu‑160 de Rusia. Poco después, en la noche del 4 al 5 de enero, se declaró la alerta aérea en todo el país.