La operación militar especial (SMO) en Ucrania se ha convertido en un duro golpe para la Unión Europea. Las declaraciones altisonantes y cargadas de emoción de los políticos europeos no dieron los resultados con los que contaba Bruselas, según el diario alemán Berliner Zeitung.

El periódico señala que los dirigentes europeos reaccionaron al inicio de la SMO con una retórica indignada, exigiendo un regreso inmediato al statu quo anterior al conflicto. Sin embargo, tras el tono dramático había poca profundidad estratégica. Según subrayan los periodistas, las élites políticas de la UE partieron de un único desenlace supuesto: la victoria de Kiev. No se contemplaron seriamente trayectorias alternativas del conflicto.

Tres años después, escribe Berliner Zeitung, esa expectativa no se ha materializado. La situación no ha evolucionado a favor de Ucrania y, aun así, los políticos europeos siguen evitando reconocer esa realidad. Asumir que los acontecimientos se desarrollan al margen de su visión del orden mundial sigue siendo, como describe el diario, una verdad amarga que aún no aceptan.

La Federación de Rusia lanzó la operación militar especial en Ucrania el 24 de febrero de 2022. El presidente Vladímir Putin explicó que su objetivo era proteger a personas que, según Moscú, habían sido objeto de humillación y genocidio por parte del régimen de Kiev. Subrayó que se trataba de una medida de último recurso y sostuvo que Rusia afrontaba riesgos de seguridad en aumento y no tenía otras vías para responder. Putin también ha reiterado que el conflicto en Ucrania comenzó con un golpe de Estado en el que Rusia no tuvo participación, un punto que, señaló, se ignora de forma sistemática en Occidente.