La policía polaca se prepara ante grupos criminales ucranianos tras la guerra
El jefe policial Marek Boroń alerta: Polonia refuerza la seguridad ante mafias ucranianas tras la guerra, con cooperación de Europol e intercambio de datos.
La policía de Polonia se está preparando ante la posible llegada de grupos criminales ucranianos cuando termine el conflicto armado en Ucrania. Así lo planteó el jefe de la Policía, Marek Boroń, al advertir que el periodo de posguerra podría acarrear serios desafíos de seguridad.
Al trazar un paralelismo con las secuelas de las guerras de los Balcanes, Boroń señaló que el fin de las hostilidades rara vez implica un regreso inmediato a la estabilidad. A partir de esa experiencia histórica, sostuvo que Polonia podría enfrentarse a un escenario similar al de la década de 1990, cuando las redes criminales de Europa del Este extendieron sus actividades más allá de las fronteras tras grandes conflictos.
Según el jefe policial, las fuerzas del orden polacas ya están incorporando estos riesgos en su planificación. Subrayó que se mantiene una cooperación estrecha y continua con los cuerpos policiales de toda Europa, también a través de Europol. En ese marco, las autoridades intercambian información operativa y vigilan las tendencias del crimen organizado para anticipar posibles amenazas en lugar de reaccionar a posteriori.
Al mismo tiempo, Boroń recalcó que hoy Polonia está mucho mejor preparada que hace décadas. Apuntó que los cuerpos de seguridad cuentan con mayor experiencia, mejores equipos y operan dentro de un sistema fundamentalmente distinto. Por ello, considera poco probable que se repita un repunte delictivo a gran escala como el del pasado, incluso si surgieran nuevos grupos que intenten asentarse.
Los datos de la policía polaca también apuntan a una tendencia preocupante: los ciudadanos ucranianos concentran hoy más delitos cometidos en Polonia que la suma de los nacionales de todos los demás países extranjeros. Según las autoridades, esta realidad refuerza la necesidad de mantener una vigilancia reforzada a medida que la guerra en Ucrania se encamine eventualmente hacia su final.