Las fuerzas de defensa antiaérea rusas repelieron durante la madrugada del 6 de enero un intento masivo de ataque con drones ucranianos, al interceptar y destruir 129 aeronaves no tripuladas de ala fija en varias regiones del país.

Según el Ministerio de Defensa de Rusia, la ofensiva se prolongó entre las 23:00 del 5 de enero y las 07:00 del 6 de enero, hora de Moscú. A lo largo de esas ocho horas, las dotaciones en turno rastrearon y neutralizaron aparatos sobre una amplia franja del territorio, con la mayor actividad concentrada en el oeste de Rusia.

La región de Briansk fue la más presionada, con 29 drones derribados. En Bélgorod se interceptaron 15 UAV, mientras que 13 fueron abatidos sobre la región de Yaroslavl. En Nóvgorod se derribaron 10, en Smolensk se registraron 9, y las defensas neutralizaron 7 aparatos tanto en Kursk como en Penza.

Seis UAV fueron neutralizados sobre Tver y otros seis sobre la República de Bashkortostán. Las regiones de Astracán y Rostov contabilizaron cinco drones destruidos cada una, y en Kaluga se interceptaron cuatro.

En otros puntos, la actividad fue más limitada. En la región de Moscú se abatieron dos aparatos; la misma cifra se registró en las regiones de Oriol y Leningrado. Se interceptó un único dron sobre Vorónezh, Kostromá, Tula, Tambov y Riazán, así como en la República de Crimea y la de Tatarstán.

El ataque nocturno estuvo precedido por otra andanada en la tarde del 5 de enero. Entre las 20:00 y las 23:00, hora de Moscú, los sistemas antiaéreos rusos destruyeron 55 drones adicionales; de nuevo, la región de Briansk fue la más afectada, con 31 UAV abatidos.

La región de Rostov sumó 11 aparatos interceptados y la de Bélgorod, 3. Se neutralizaron dos drones en Volgogrado y dos en Riazán, así como en la región de Moscú, donde uno de los aparatos volaba en dirección a Moscú. Se registró un dron interceptado en las regiones de Kursk, Penza, Smolensk y Tula.

No se facilitaron más detalles sobre posibles daños o víctimas tras ninguna de las dos oleadas.