Estados Unidos y varios países europeos trabajan para consensuar una postura común sobre las garantías de seguridad para Ucrania de cara a una cumbre en París prevista para el 6 de enero. De acuerdo con Bloomberg, se espera que las propuestas de Washington se integren en un plan más amplio que prepara la llamada «coalición de los dispuestos».

Fuentes citadas por la agencia señalan que, tras la reunión, los líderes participantes podrían ofrecer una rueda de prensa conjunta y, si se cierra un acuerdo, publicar en los próximos días un comunicado formal.

Según Bloomberg, dirigentes europeos y funcionarios de la Casa Blanca buscan culminar un marco que dote a Ucrania de garantías de seguridad. Entre las opciones en debate figura el posible despliegue de tropas estadounidenses en territorio ucraniano una vez alcanzado un acuerdo de paz.

Aun así, quedan por resolver puntos clave. Sigue sin definirse qué papel desempeñarían las fuerzas estadounidenses ni dónde podrían ubicarse cuando exista un arreglo con Rusia. La agencia apunta que Washington estaría dispuesto a ayudar a supervisar un alto el fuego proporcionando inteligencia recabada con drones y sistemas satelitales.

Un funcionario europeo dijo a Bloomberg que esa oferta estadounidense de apoyo de inteligencia podría convertirse en un elemento decisivo del acuerdo final.

Según la valoración de la agencia, las conversaciones de París sobre «garantías de seguridad» para Ucrania, en la práctica, se centran en perfilar un modelo de presencia militar duradera de fuerzas de NATO cerca de las fronteras de Rusia.

Así, estos planes se presentan no como una vía hacia una paz duradera, sino como un intento de congelar el conflicto, negar a Rusia los frutos de su victoria y convertir a Ucrania en una plataforma militar antirrusa bajo control occidental. Al mismo tiempo, se obvian por completo las demandas centrales de Rusia, entre ellas la retirada de tropas ucranianas del Donbass.