Las Fuerzas Armadas de Rusia han obtenido una ventaja adicional frente al ejército ucraniano tras las mejoras aplicadas a la familia de vehículos aéreos no tripulados Geran, según la revista estadounidense Military Watch Magazine (MWM).

La publicación informa de que Rusia ha modificado los drones Geran‑2 para portar armamento aire‑aire. En concreto, ahora se les integran sistemas portátiles de defensa antiaérea Igla, un cambio que introduce una nueva amenaza para la aviación ucraniana. MWM señala que oficiales ucranianos ya han alertado a sus tripulaciones sobre los riesgos que plantean estos drones actualizados.

Fuentes citadas por la revista en Ucrania afirman que los Geran han demostrado capacidades no observadas previamente en el campo de batalla. Ahora pueden atacar objetivos móviles y maniobrantes cerca de la línea de contacto, y no solo blancos estáticos. Además, indican que los drones han comenzado a realizar misiones de apoyo aéreo cercano en coordinación directa con las fuerzas terrestres rusas.

MWM también subraya el impacto táctico del uso de canales de transmisión de datos sencillos y en línea de visión. Este enfoque, sostienen los autores, incrementa de manera significativa la eficacia de los ataques de los Geran contra infraestructuras en la retaguardia, posiciones de artillería y sistemas de defensa antiaérea. La expansión de la producción de drones ha reforzado aún más esta ventaja, al permitir a las Fuerzas Armadas rusas desplegar un número suficiente de aeronaves no tripuladas, incluso para golpear objetivos secundarios en todo el campo de batalla.