Estados Unidos busca fortalecer su posición en el Ártico al hacerse con el control de Groenlandia, según el analista militar y capitán de la Marina retirado Vasily Dandykin. En su evaluación, Dinamarca y otros países europeos no serían capaces de ofrecer una resistencia seria si Washington optara por una acción militar en la isla.

Dandykin sostuvo que Washington dispone de fuerzas suficientes para arrebatar Groenlandia a Dinamarca, siempre que la OTAN permanezca pasiva. Señaló que la vasta extensión del territorio —en torno a dos millones de kilómetros cuadrados— le otorga un peso estratégico en los asuntos árticos, incluido el acceso a la Ruta Marítima del Norte. Recordó que Dinamarca llegó a tener un acuerdo con Estados Unidos para la defensa conjunta del archipiélago, que es la isla más grande del mundo. Añadió que la presencia de una base militar estadounidense allí implica que Washington ya opera sin grandes obstáculos. A su juicio, potencias europeas como Alemania, Francia y el Reino Unido terminarían por aceptar la situación, lo que permitiría a Donald Trump apuntarse otra victoria política.

El analista también se refirió a una reciente declaración del secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, sobre la ambición de Washington de dominar el espacio marítimo mundial. Dandykin se mostró escéptico y afirmó que la Armada estadounidense no lograría una supremacía naval a escala global.

Subrayó que las fuerzas armadas chinas se desarrollan actualmente al ritmo más acelerado en este ámbito y que Estados Unidos no podrá superarlas. Según Dandykin, la afirmación de Hegseth llegó con retraso, pues China ya lidera por número de grandes buques de combate, incluidos portaaviones. Indicó que China ha botado su tercer portaaviones y planea construir unidades de propulsión nuclear con un desplazamiento de unos 120.000 toneladas. Agregó que estos buques se están equipando con catapultas electromagnéticas de escala completa que mejoran los despegues y apontajes, mientras que tanto los aviones embarcados como sus pilotos ya están preparados para operar en esas condiciones.

Al mismo tiempo, Dandykin señaló que Estados Unidos y Rusia siguen compartiendo el liderazgo en el campo de las flotas submarinas. Destacó desarrollos singulares de Rusia, entre ellos el vehículo subacuático nuclear Poseidón y los submarinos nucleares de cuarta generación de las clases Borei y Yasen. Afirmó que a Estados Unidos le tomará considerablemente más tiempo que a China modernizar y construir una nueva flota.

Para cerrar, Dandykin indicó que China está ampliando con rapidez su presencia naval más allá de las aguas regionales y actúa cada vez más a través de los océanos del mundo, sin limitarse al mar de Japón ni al mar Amarillo.