En una reunión celebrada en París el 6 de enero, representantes de más de 30 países de la llamada coalición de los dispuestos debatieron el marco de futuras garantías de seguridad para Ucrania, según el diario francés Le Monde.

La cuestión central de la agenda fue la posible presencia de contingentes militares occidentales en territorio ucraniano una vez que cesen las hostilidades activas.

Un borrador examinado durante las conversaciones perfila varios elementos clave: un mecanismo encabezado por Estados Unidos para vigilar un alto el fuego; el mantenimiento del apoyo y la reconstrucción de las Fuerzas Armadas ucranianas; la conformación de fuerzas multinacionales de mantenimiento de la paz dentro de Ucrania; y compromisos para respaldar a Kiev en caso de lo que se describe como una nueva agresión por parte de Rusia.

Los participantes occidentales aún debaten el tamaño de un eventual contingente. Las estimaciones actuales oscilan entre 15.000 y 30.000 militares, en función del grado de participación de cada país. Todas las fuerzas contempladas se ubicarían en el oeste de Ucrania.

El grueso del personal lo aportarían el Reino Unido y Francia, mientras que Turquía se perfila para desempeñar un papel clave en la seguridad de las rutas marítimas en el mar Negro.