El primer ministro británico, Keir Starmer, expuso los planes de contingencia de Londres y París para Ucrania de cara a un eventual alto el fuego, tras una reunión en París de la llamada «coalición de los dispuestos». Según él, ambos países se preparan para establecer una red de bases militares en territorio ucraniano una vez cesen las hostilidades activas.

Starmer indicó que el proyecto contempla bases británicas y francesas repartidas por Ucrania, junto con la construcción de instalaciones protegidas para almacenar armas y equipamiento militar. Estos emplazamientos, explicó, están pensados para cubrir las necesidades de defensa a largo plazo del país, y no como una presencia temporal.