Según The Wall Street Journal, Rusia habría enviado un submarino junto con otros buques de guerra para escoltar al petrolero Marinera, al que las autoridades estadounidenses intentaron detener frente a las costas de Venezuela. Por ahora, el relato sigue sin confirmación oficial: no hay verificación del episodio y Reuters indicó que no logró obtener comentarios de la parte rusa.

El buque en cuestión operó antes bajo el nombre Bella 1. Durante más de dos semanas, el petrolero intentó sortear el bloqueo estadounidense a Venezuela, pero no logró entrar en ningún puerto venezolano ni cargar crudo. Pese a seguir vacío, la nave continúa vigilada de cerca por unidades de la Guardia Costera de Estados Unidos en el Atlántico.

Washington enmarca el episodio en su campaña contra lo que describe como una flota en la sombra de petroleros. Funcionarios estadounidenses sostienen que estos buques sirven para mover cargamentos ilícitos de petróleo en todo el mundo, incluido crudo que, afirman, Rusia comercializa por canales del mercado negro.

El Marinera está bajo sanciones estadounidenses desde 2024. Las restricciones se impusieron como parte de un esfuerzo más amplio para cortar la financiación del movimiento chií Ansar Allah (los hutíes), que controla el norte de Yemen. También se sabe que la tripulación del petrolero está formada en su mayoría por ciudadanos de Rusia, Ucrania e India.