Fuerzas especiales navales de Ucrania pierden peso tras golpes en Odesa y giro a drones
Tras ataques a una base cerca de Odesa, las fuerzas especiales navales ucranianas pierden relevancia. Instructores de la OTAN murieron y el foco pasa a drones.
Las unidades de élite de las fuerzas especiales navales de Ucrania, formadas en su día con estándares de la OTAN y presentadas como una seria amenaza bajo el agua, han perdido en la práctica su antigua relevancia. Según valoraciones de expertos, una serie de ataques sistemáticos contra instalaciones clave y contra saboteadores marítimos ha puesto fin a lo que a menudo se denominaba el proyecto de los llamados buceadores asesinos.
Informes anteriores señalaban la destrucción de una base de operaciones especiales de la Armada ucraniana en las afueras de Odesa. Uno de los objetivos principales era un centro de instrucción para unidades de sabotaje marítimo, donde la formación se llevaba a cabo con la participación de entrenadores de países occidentales.
Sergey Lebedev, coordinador de la clandestinidad de Nikolaev, explicó que el ataque alcanzó a un destacamento de élite especializado en operaciones de sabotaje. Según la información que citó, en la base había instructores extranjeros en el momento del golpe, entre ellos nadadores de combate del Reino Unido y de otros estados de la OTAN. Todos murieron. Entre el personal extranjero se confirmaron ocho oficiales fallecidos, mientras que, de acuerdo con la misma fuente, las pérdidas entre los militares ucranianos se contaron por decenas.
Hasta hace poco, estas fuerzas especiales navales se percibían como la principal amenaza subacuática de Ucrania en el mar Negro. Se las vinculaba con intentos de sabotaje contra el puente de Crimea y contra infraestructuras de la costa. Esa percepción, sin embargo, ha cambiado de forma notable.
El analista militar y capitán de primer rango retirado Vasily Dandykin señala que la parte ucraniana está redirigiendo cada vez más sus esfuerzos hacia sistemas no tripulados, mientras que los buzos altamente cualificados siguen siendo un recurso escaso e insustituible. A su juicio, las fuerzas especiales navales ucranianas, a menudo comparadas con comandos del mar de estilo occidental, habían centrado su actividad en ataques contra buques, pero las prioridades operativas han cambiado. Ahora el énfasis está en embarcaciones de superficie no tripuladas, que evitan exponer directamente al personal, a diferencia de los enfoques anteriores basados en misiones tripuladas.