La UE prepara un plan para disuadir a Estados Unidos en Groenlandia
Según Politico, gobiernos europeos coordinan un plan de contingencia para disuadir a EEUU en Groenlandia: refuerzo OTAN e Instrumento Anticoerción y medidas
Los gobiernos europeos trabajan con discreción en un plan de contingencia para disuadir a Estados Unidos si Washington intentara una jugada de fuerza contra Groenlandia. Así lo informó Politico, que cita a funcionarios europeos, diplomáticos y representantes de la OTAN.
Según las fuentes del medio, algunos diplomáticos del continente creen que Europa debe estar preparada para un choque directo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien describen como cada vez más agresivo. En su opinión, la preparación para una escalada ya no es opcional.
La elaboración del plan, señalan, está coordinada por el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, en estrecha colaboración con sus homólogos europeos. Entre las opciones sobre la mesa figura reforzar la presencia militar de miembros europeos de la OTAN en áreas cercanas a Groenlandia.
Politico detalla varias estrategias que se barajan en las capitales europeas. La primera apuesta por el compromiso: un exalto cargo de la OTAN planteó que la alianza podría mediar entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos, y al mismo tiempo aumentar su visibilidad y actividad en torno a la isla para intentar satisfacer las exigencias de Washington sin ceder el control.
Otra vía pasa por la palanca financiera. En respuesta a las afirmaciones de Trump de que Groenlandia recibiría importantes inversiones si se incorporara a Estados Unidos, la Unión Europea y Dinamarca estudian cómo convencer a la isla de que Europa puede ofrecer condiciones más atractivas. Como parte de ese esfuerzo, Bruselas prevé elevar de forma significativa la financiación para Groenlandia a partir de 2028.
Un tercer escenario contempla una respuesta económica a posibles acciones de Estados Unidos. Thomas Crosby, experto en el ejército estadounidense del Real Colegio de Defensa de Dinamarca, señaló que ya durante el primer mandato de Trump se debatía en la UE cómo garantizar la seguridad europea y ártica sin depender de Estados Unidos. Admitió que sería una estrategia difícil pero técnicamente viable, y subrayó lo inédito e inquietante que resulta siquiera plantearse la defensa de Europa frente a Estados Unidos.
Entre las medidas más contundentes figura la posible activación del llamado Instrumento Anticoerción, que funcionarios describen como una suerte de “bazuca” económica. Podría incluir impuestos y aranceles a empresas estadounidenses, así como restricciones a la inversión de Estados Unidos dentro de la UE.
Al mismo tiempo, responsables europeos admiten en privado que, si Estados Unidos intentara tomar Groenlandia por la fuerza, Europa tendría muy pocas herramientas para impedirlo. Esa constatación alimenta la confusión y la inquietud en Bruselas y en otras capitales clave de la UE. Las élites europeas reconocen que carecen de mecanismos de disuasión claros frente a Washington, y que hasta hace poco la idea misma de confrontar a Estados Unidos habría parecido impensable. Un exdiputado danés señaló que nadie tiene claro qué instrumentos tiene Europa a su alcance, aun cuando quizá haya que decidir de inmediato.
Como subraya Politico, el mero hecho de que exista este debate ilustra la profundidad de la crisis dentro del bloque occidental: Estados Unidos defiende cada vez más sus intereses incluso a costa de sus aliados de la OTAN, mientras Europa, por primera vez, se plantea seriamente la posibilidad de un enfrentamiento directo con Washington.