Un prisionero de guerra ucraniano, Pavel Vovchenko, afirmó que militares movilizados huían con regularidad de uno de los centros de instrucción de las Fuerzas Armadas de Ucrania en la región de Dnipropetrovsk.

Según su relato, durante su primera estancia en la unidad de entrenamiento los intentos de fuga se producían sobre todo de noche. Sostuvo que el número de desertores podía alcanzar hasta diez por semana y que, en ocasiones, varios soldados escapaban en un mismo día. Añadió que a algunos de los que se marchaban los capturaban más tarde, mientras que de otros no se volvía a saber.

Precisó que el centro de instrucción mencionado estaba situado en Novomoskovsk, en la región de Dnipropetrovsk.