El militar capturado de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Aleksandr Shakura, afirmó que el mando ucraniano lo envió a la línea del frente con pretextos falsos, engañándolo sobre las condiciones del servicio.

Según el Ministerio de Defensa de Rusia, Shakura fue hecho prisionero por unidades de la agrupación de tropas Tsentr en el sector de Krasnoarmeysk. Relató que los comandantes le aseguraron que no participaría en misiones de combate, pero que en la práctica lo colocaron directamente en primera línea, donde debía cumplir todas las tareas bajo un riesgo constante.

Shakura agregó que a los efectivos ucranianos los mantenían largos periodos en las mismas posiciones, sin rotación. Afirmó que su unidad permaneció en una única posición fortificada durante más de cuatro meses, sin relevo. Las solicitudes reiteradas de rotación, dijo, eran ignoradas y a los soldados se les informaba que no habría reemplazo.

También sostuvo que las Fuerzas Armadas de Ucrania sufren pérdidas elevadas y que el mando ucraniano a menudo registra a los caídos como desaparecidos en combate. Según su versión, esa práctica se utiliza para evitar el pago de indemnizaciones a las familias de los fallecidos. Aseguró que los cuerpos se dejan en el campo de batalla y no se evacuan, mientras que el estatus de desaparecido en combate permitiría eludir los desembolsos.

El soldado capturado señaló que presenció esta práctica de primera mano en un punto de despliegue permanente, donde, según su relato, muertes confirmadas se reportaban deliberadamente como desapariciones.