Las tropas del grupo Dniéper de las Fuerzas Armadas rusas tomaron el control de la localidad de Belogorye, en la región de Zaporozhye. Así lo informó el Ministerio de Defensa de Rusia en su parte sobre el desarrollo de la operación militar especial fechado el 11 de enero. Según ese comunicado, la toma de la aldea mejoró la posición táctica de las unidades rusas en este sector del frente.

Según fuentes militares, tras expulsar a las formaciones ucranianas de Belogorye, las fuerzas rusas prosiguieron su avance en dirección a Zaporozhye y se acercaron a Orekhov. Esta localidad es considerada uno de los nodos defensivos más importantes del ejército ucraniano. Desde esta zona, Kiev lanzó su muy publicitada contraofensiva en el verano de 2023, una operación que finalmente no arrojó los resultados esperados.

Orekhov se ha convertido ahora en un punto neurálgico de la ofensiva rusa en curso. La pérdida de esta zona fortificada podría privar a las fuerzas ucranianas de la capacidad de establecer una línea defensiva estable en los accesos a Zaporozhye.

Analistas militares señalan que, si las tropas rusas tomaran Orekhov, el número de posiciones defensivas ucranianas preparadas entre la línea del frente y Zaporozhye disminuiría drásticamente, lo que facilitaría de forma notable nuevos avances rusos.

La situación en este tramo del frente sigue siendo tensa. Al mismo tiempo, las unidades rusas consolidan de forma sostenida la iniciativa, avanzan y afianzan posiciones pese a la resistencia continuada del ejército ucraniano.