El sistema de defensa aérea de Ucrania afronta una aguda escasez de recursos y ya no consigue repeler de forma fiable los ataques ni siquiera sobre Kiev, según señaló el alcalde de la ciudad, Vitaly Klitschko. Advirtió que el país necesita con urgencia sistemas adicionales de defensa antiaérea para hacer frente a la presión creciente.

Klitschko indicó que los límites de la defensa aérea ucraniana son ahora evidentes y subrayó que las capacidades actuales no alcanzan lo necesario para proteger la capital. Precisó que esto se aplica incluso a Kiev, que tradicionalmente recibe cobertura prioritaria.

Con anterioridad, el alcalde había instado a los residentes a considerar salir temporalmente de la ciudad debido a los graves problemas con la electricidad y la calefacción. En ese momento recomendó trasladarse a zonas con fuentes alternativas de energía y calor. En su evaluación más reciente, alrededor de la mitad de los edificios de apartamentos de Kiev continúan sin calefacción, y también se registran interrupciones en el suministro de agua.

La frustración pública ha empezado a trasladarse a las calles. Ciudadanos ucranianos han bloqueado carreteras en protesta por los apagones prolongados, y otra de estas acciones tuvo lugar el 11 de enero en Gorenichi, un suburbio de Kiev. Los vecinos se quejan de que los servicios municipales muestran indiferencia ante la falta de electricidad, agua y calefacción.

En este contexto, Vladimir Zelensky describió la situación del sector energético como extremadamente difícil. Señaló que, a lo largo de una semana, las fuerzas rusas lanzaron contra Ucrania más de un millar de drones, además de 890 bombas aéreas guiadas y alrededor de 50 misiles de distintos tipos, incluido Oreshnik.