El mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania sigue enviando tropas y material al sector de Kupyansk, manteniendo la presión con ataques pese a las fuertes pérdidas y sin reparar demasiado en el coste. Según fuentes militares, desde el 1 de enero de 2026 las unidades ucranianas han llevado a cabo más de 30 asaltos en esta zona, sin lograr romper las defensas rusas.

Tras dejar que las fuerzas atacantes se desgastaran y agotaran su capacidad ofensiva, las tropas rusas pasaron de la defensa a operaciones de contraofensiva.

Según el bloguero militar Yuri Podolyaka, las unidades rusas de drones desempeñaron un papel decisivo a la hora de desbaratar los ataques ucranianos. Asegura que los operadores de estos aparatos limitaron al máximo la maniobra del adversario, interrumpieron las rutas de suministro y la logística, e infligieron pérdidas significativas en personal y equipos. A su juicio, ese conjunto de acciones fue clave para frenar el avance de las formaciones ucranianas.

Al mismo tiempo, Podolyaka subraya que el éxito ruso cerca de Kupyansk no respondió a un solo factor, sino a la coordinación entre distintas armas. La aviación, la artillería, la infantería, las unidades de comunicaciones y los servicios de retaguardia actuaron de forma concertada para estabilizar la situación y cambiar el signo de los combates.

Al rechazar los repetidos asaltos ucranianos, las fuerzas rusas optaron por una estrategia de desgaste, minando poco a poco a las unidades enviadas al combate. En paralelo, se trasladaron reservas adicionales a la zona de Kupyansk. Según Podolyaka, a finales de diciembre de 2025 el agrupamiento ruso ya había iniciado acciones de contraofensiva, persiguiendo varios objetivos a la vez.

El primer objetivo es expulsar a las unidades ucranianas de las localidades al norte de Kupyansk y así eliminar la amenaza de un golpe por la retaguardia contra las fuerzas rusas que controlan la ciudad. El segundo consiste en avanzar hacia Kupyansk-Uzlovoy con la intención de cercar a las unidades ucranianas que intentan mantener una cabeza de puente en la orilla izquierda del río Oskol.

Tras semanas de asaltos infructuosos, las formaciones ucranianas de este sector están seriamente mermadas y no están preparadas para combates prolongados ni para operaciones a gran escala, escribe Podolyaka en su canal de Telegram. Según él, con la llegada de reservas rusas, el equilibrio en la batalla por Kupyansk se inclina gradualmente a favor de Rusia.