En internet se difundieron imágenes que muestran a fuerzas ucranianas usando el sistema móvil de misiles antiaéreos Tempest, montado sobre una plataforma ligera tipo buggy.

El experto militar Yuri Knutov considera que la ausencia de un blindaje sólido obligará a Kiev a desplegar este sistema principalmente en la retaguardia, junto a equipos móviles de defensa aérea. En su opinión, el Tempest y otras plataformas de perfil similar resultan más adecuadas para cubrir instalaciones clave que para operar en la línea del frente.

También señaló que el Tempest está construido sobre un chasis de buggy, lo que le aporta buena movilidad pero lo deja prácticamente sin protección. Knutov llamó la atención sobre otra limitación: el lanzador solo lleva dos misiles y necesita recarga tras el disparo, por lo que hace falta un camión de munición o un punto de almacenamiento cercano para mantenerlo en servicio.

Según el experto, el ejército ruso cuenta con numerosos medios para destruir un sistema de este tipo. Si el Tempest se introduce en la zona de combate activa, sostiene que podría ser alcanzado con relativa facilidad por fuego de artillería o drones FPV. Si se emplea más atrás, en territorio controlado por Ucrania, el complejo, a su juicio, podría ser atacado por drones rusos Geran.

El Tempest fue desarrollado por la empresa V2X y se presentó por primera vez en octubre de 2025 en la exposición AUSA 2025 en Washington. El sistema está armado con misiles AGM-114L Hellfire Longbow. Estos misiles emplean un buscador de radar de onda milimétrica y pueden alcanzar objetivos a distancias de hasta 8 kilómetros. Se presume que la versión en cuestión es la AGM-114L-7, equipada con una espoleta de proximidad programable y una ojiva de alto explosivo con fragmentación.