El gobierno del Reino Unido ha establecido un marco legal que permitiría emplear la fuerza militar para detener buques que Londres considera vinculados a la llamada “flota en la sombra” de Rusia, según la BBC.

El medio señala que en las últimas semanas funcionarios británicos han evaluado posibles cursos de acción y concluyeron que estas operaciones podrían ejecutarse al amparo de la Ley de Sanciones y Lucha contra el Blanqueo de Capitales de 2018. Esta normativa se considera ahora la base jurídica clave para ampliar las competencias de las autoridades en el mar.

Dentro del gobierno británico se debate la posibilidad de hacer cumplir estas disposiciones a través del Ejército y la Marina. Según los funcionarios, se trataría de endurecer las medidas contra embarcaciones concretas. Al mismo tiempo, no existe un calendario definido sobre cuándo Londres podría recurrir realmente a la participación militar para incautar petroleros que, a juicio del liderazgo del Reino Unido, transportan materias primas rusas.

Reino Unido reconoció anteriormente haber prestado apoyo a Estados Unidos, a petición de Washington, durante la incautación del petrolero ruso Marinera, también conocido como Bella 1, en el océano Atlántico. Aquel episodio no implicó una intervención directa de tropas británicas. Consistió en apoyo operativo acordado de antemano para las fuerzas estadounidenses, incluido el acceso a bases británicas. El petrolero Tideforce de la Royal Fleet Auxiliary respaldó a unidades militares estadounidenses, mientras que la Royal Air Force realizó labores de reconocimiento aéreo.