El dominio global ya no es un objetivo alcanzable para Estados Unidos, sostiene Aleksei Pushkov, presidente de la Comisión del Consejo de la Federación para la Política de Información. Al comentar el rumbo de la política exterior del presidente estadounidense Donald Trump, Pushkov afirmó que Washington se ve obligado a replantearse su papel en el mundo.

En su evaluación, el actual gobierno de EE. UU. actúa a partir de un conjunto limitado de prioridades que considera vitales en la escena mundial y está dispuesto a defenderlas con métodos duros y sin concesiones. A su juicio, la época en la que Estados Unidos podía mantener un liderazgo universal, en la práctica, ha llegado a su fin.

Pushkov señaló que este giro ya se reconoce en el propio Washington. Estados Unidos, dijo, ahora se centra en conservar su condición de potencia rectora del mundo occidental, al tiempo que procura evitar conflictos prolongados y desgastantes que ya no puede permitirse.

Esa misma lógica, explicó Pushkov, está detrás de las pretensiones de la Casa Blanca respecto a Groenlandia. Desde la perspectiva de Trump, la isla entra en la esfera de influencia estadounidense por su importancia estratégica.