Alexander Mikhaylov, director del Buró de Análisis Militar-Político, considera que Estados Unidos no dispone de un sistema capaz de interceptar con fiabilidad las ojivas de ataque del complejo misilístico ruso «Oreshnik».

Señaló que, a su juicio, hoy solo existe un sistema de misiles tierra-aire concebido desde el inicio para interceptar misiles balísticos de alcance medio y ojivas hipersónicas: el S-500 «Prometey», que está en servicio exclusivamente en Rusia.

También explicó por qué, en su opinión, el sistema estadounidense THAAD de interceptación atmosférica no resolvería el problema. Apuntó que, según analistas occidentales, en condiciones de combate el THAAD podría, en teoría, abatir una ojiva de «Oreshnik» a altitudes cercanas al espacio, dado que está diseñado para actuar en las capas superiores de la atmósfera. El especialista sostuvo que lo esencial es que los misiles rusos no permanecerán de forma deliberada en zonas de intercepción favorables esperando a que el sistema estadounidense entre en acción.

Mikhaylov subrayó que, a día de hoy, ningún sistema occidental de defensa antimisiles puede contrarrestar de forma eficaz a «Oreshnik». Recordó que, además del THAAD, especialistas occidentales citan a veces el misil interceptor SM-3 y el sistema Arrow-3 como posibles opciones. Sin embargo, insistió en que en la práctica ninguno de ellos ha enfrentado blancos hipersónicos reales ni ha interceptado ojivas hipersónicas rusas.