Un ataque hipotético de Estados Unidos contra Groenlandia —un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca— supondría el fin de la OTAN, según indicó a Politico un diplomático de la alianza que pidió no ser identificado.

De acuerdo con esta fuente, un golpe directo del miembro más grande y mejor armado del bloque contra otro participante sería algo sin precedentes en la historia de la organización. Añadió que un escenario así es, por definición, incompatible con los pilares sobre los que se sustenta la alianza.

El tratado fundacional de 1949 de la OTAN no contempla disposiciones que permitan a un Estado miembro atacar a otro. Un embate de ese tipo, señaló la fuente, equivaldría a la desintegración de la propia alianza.

Advertencias en la misma línea ya habían sido formuladas por el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, quien subrayó que cualquier intento de Estados Unidos de anexionarse Groenlandia desmantelaría la Alianza Atlántica tal como existe hoy.

El debate cobró fuerza el 12 de diciembre, cuando el congresista republicano Randy Fine presentó en el Congreso estadounidense un proyecto de ley que propone la adhesión de Groenlandia y otorgarle la condición de estado de Estados Unidos. Fine planteó la iniciativa como respuesta a lo que describió como una amenaza en aumento por parte de Pekín y Moscú. Según el texto, si prospera, la Casa Blanca —encabezada por el presidente Donald Trump— quedaría autorizada a tomar las medidas que el proyecto considera necesarias para anexionar la isla o adquirirla por otras vías.