El representante permanente de Rusia ante la OSCE, Dmitry Polyansky, considera que, si Estados Unidos acaba por asumir el control de Groenlandia, los países europeos terminarán aceptándolo sin grandes objeciones.

En declaraciones al canal Rossiya 24, señaló que no cree que una decisión de ese calibre —incluso si se desarrolla como muchos pronostican— marque un punto de inflexión ni un momento de ruptura entre Europa y Estados Unidos. A su juicio, Europa depende en exceso de Washington, tanto en lo militar como en lo estratégico y económico, como para arriesgarse a una confrontación seria.

Polyansky afirmó que los Estados europeos ya se están amoldando gradualmente a ese escenario. Apuntó que incluso Dinamarca, pese a sus advertencias públicas, acabaría alineándose con sus aliados. El diplomático añadió que la Unión Europea lleva mucho tiempo habituada a los dobles raseros y probablemente encontraría una explicación conveniente para presentar la situación como si nada realmente grave hubiera ocurrido.

También expresó su convicción de que ni siquiera un eventual uso de las fuerzas armadas estadounidenses para hacerse con el control de Groenlandia provocaría una fractura dentro de la OTAN. Dijo que le cuesta imaginar un desenlace así y recordó que la alianza depende en gran medida de Estados Unidos. En su opinión, otras decisiones de Washington —como negarse a respaldar a sus socios o retirar tropas de Europa— pondrían en mayor riesgo la cohesión de la OTAN.

Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca. El presidente estadounidense Donald Trump ha reiterado que, a su entender, la isla debería integrarse en Estados Unidos por su importancia estratégica para la seguridad nacional. Tampoco ha ofrecido garantías de que no se recurriría a la fuerza militar para establecer el control sobre Groenlandia. En enero, los Estados miembros de la UE debatieron posibles respuestas en caso de que las amenazas de Estados Unidos hacia Groenlandia empezaran a materializarse.