Dentro de la Unión Europea afloraron discrepancias sobre cómo invertir los fondos asignados a la asistencia militar para Ucrania. Según Politico, los Estados miembros están divididos sobre el mecanismo de compra de armas en el marco de un paquete de apoyo valorado en 90.000 millones de euros.

El medio señala que Alemania y Países Bajos respaldan destinar parte del dinero a adquirir armamento de fabricación estadounidense. Francia, por el contrario, presiona para que se priorice a los fabricantes europeos y defiende una estrategia de compra europea. Quienes critican esta postura, apunta Politico, advierten de que exigir que las adquisiciones se limiten al mercado europeo podría recortar las opciones de Kiev y restar flexibilidad a la hora de cubrir sus necesidades militares.