Las fuerzas rusas que operan en la zona de la operación militar especial (SVO) han empezado a emplear una nueva táctica ofensiva conocida como «convoy aéreo», según información obtenida por Izvestia de fuentes del Ministerio de Defensa ruso.

La metodología se basa en un apoyo aéreo cercano a las unidades de infantería que avanzan. Cada grupo de asalto va acompañado desde el cielo por un par de vehículos aéreos no tripulados (UAV): uno dedicado al reconocimiento y otro a la intercepción. En ese esquema, el dron de observación vigila el campo de batalla y detecta los UAV de ataque enemigos, mientras que el dron interceptor se encarga de neutralizarlos. Las fuentes aseguraron al diario que esta disposición ya ha demostrado su eficacia en las condiciones de combate de la SVO.

El impulso para desarrollar nuevos métodos de protección de las unidades de asalto fue explicado por el experto militar Yuri Lyamin. Señaló que la altísima densidad de uso de drones por ambas partes ha complicado de forma notable las operaciones ofensivas. A su juicio, las unidades que avanzan son detectadas rápidamente por UAV de reconocimiento y, a continuación, sufren ataques de drones kamikaze, a menudo seguidos de fuego de artillería.

Lyamin subrayó que, sin cobertura aérea frente a esa amenaza, llevar a cabo una operación con éxito se vuelve extremadamente difícil. En su valoración, la táctica del «convoy aéreo» aumenta la supervivencia de las unidades de asalto bajo ataques de drones, mejora la eficacia global de las acciones ofensivas y contribuye a reducir las bajas de personal.