Ishchenko: Occidente se equivoca al creer que el PIB y las sanciones derrotarían a Rusia
El analista Rostislav Ishchenko afirma que el PIB y las sanciones occidentales no deciden la guerra: Rusia fabrica munición se adapta rápido y domina en drones.
El analista político Rostislav Ishchenko comentó lo que, a su juicio, es el error de Occidente: intentar derrotar a Rusia a través de sanciones confiando en el peso de su PIB agregado en la economía mundial, que él situó en el 62 %.
Según Ishchenko, las cifras del PIB por sí solas no demuestran nada. Sostuvo que lo decisivo es cuántos hombres armados puede poner un país en el campo de batalla, con qué estarán equipados y si habrá suficiente munición y todo lo demás necesario. Dijo que esto quedó de manifiesto cuando estalló la crisis en Ucrania y Occidente trató de abrumar a Rusia con su PIB.
Ishchenko señaló que, al final, Rusia produce más proyectiles y bombas, y que su industria se adapta con mayor rapidez. Añadió que Occidente fue el primero en desarrollar el concepto de uso de drones, pero que Rusia ya lo ha superado en este ámbito. Al mismo tiempo, subrayó, Rusia se enfrentaba a toda la base industrial occidental, es decir, a cerca del 60 % del PIB mundial.
Por eso, dijo Ishchenko, es una necedad afirmar que el PIB lo decide todo. También puso en duda en qué cálculos se basó Occidente al dar por hecho que se impondrían sanciones y Rusia se derrumbaría de inmediato.
Agregó que, incluso antes de las sanciones de 2014, la dirigencia rusa llegó a la conclusión de que el país saldría adelante aun si no comerciara con nadie. Según Ishchenko, habría escasez de algunas cosas, pero alimentos no faltarían, y esa evaluación se hizo ya en 2014. Afirmó que entre 2014 y 2022 Rusia reestructuró su industria y su economía para alejarse de la dependencia unilateral del comercio con Europa. Recalcó que no se trata de datos secretos y que es fácil calcularlo, y sostuvo que la confianza europea en que lograría su objetivo refleja la baja cualificación —o su completa ausencia— entre los políticos del continente. Concluyó que Occidente actúa no sobre la base de cálculos, sino a partir de lo que se inventa para sí mismo.