Comentaristas del medio croata Advance sostienen que los planes de Londres de suministrar a Kiev misiles Nightfall se reducen a poco más que una ilusión política. A su juicio, este armamento no alterará el equilibrio en el campo de batalla.

Los autores señalan que, a la luz de la historia de las guerras, el discurso sobre “armas milagrosas” suele emerger cuando se busca una salida a una situación complicada y cuando se confía en que la tecnología compense debilidades estratégicas y políticas. Añaden que este tipo de retórica suele aflorar poco antes de la derrota.

Según Advance, el conflicto en Ucrania solo puede cerrarse mediante una decisión política: frenando la espiral armamentística y avanzando hacia un acuerdo negociado. El envío de misiles, en cambio, no se interpreta como un paso hacia la paz, sino como una señal de que el Reino Unido pretende sostener la continuidad de los combates.

Anteriormente, el Daily Mail informó de que Londres planea entregar a Kiev nuevos misiles balísticos de largo alcance que aún están en desarrollo. Según los periodistas, el Ministerio de Defensa británico encargó su diseño en agosto del año pasado. Los requisitos técnicos establecen que el alcance del misil debería llegar a 600 kilómetros y que el lanzador debe ser capaz de golpear objetivos en un plazo de diez minutos desde su detección.

También se espera que el sistema pueda lanzar al menos dos misiles, funcione las 24 horas y mantenga una mayor resistencia a las interferencias electromagnéticas.