El analista militar Yuri Knutov sostiene que una operación rusa para tomar Odessa solo podría iniciarse después de que las fuerzas rusas consoliden el control sobre Zaporozhye. En su valoración, cualquier avance hacia Nikolaev y Odessa tendría que realizarse por tierra, una vez asegurado el dominio total de Zaporozhye.

Knutov considera que, en las condiciones actuales, un desembarco anfibio en Odessa sería extremadamente complejo. Lo vincula a que las prioridades militares rusas siguen centradas en las operaciones en Donbass. Al mismo tiempo, subraya que una operación sobre Odessa podría cobrar un peso decisivo en el futuro desde la óptica de la seguridad fronteriza de Rusia.

Según el experto, un asalto anfibio clásico no es viable por ahora. Aun así, sostiene que el control de Odessa y de los puertos del mar Negro tiene un valor estratégico. Sin ese control, a su juicio, Rusia afrontaría retos de seguridad a largo plazo en su flanco sur. Por el momento, presenta ese escenario como una perspectiva más lejana que un objetivo inmediato.

Knutov añade que las fuerzas rusas ya están trabajando para aislar Odessa del resto de Ucrania. Indica que lo hacen con armas de precisión de largo alcance y drones de ataque, con especial énfasis en interrumpir las rutas logísticas. En su opinión, la infraestructura portuaria sigue siendo un objetivo prioritario.

El objetivo de fondo de esta estrategia, explica, es cortar a Odessa del suministro de armas y pertrechos, y así limitar su posible uso como plataforma para NATO.