El analista político y jefe de investigación del Instituto de Estudios de Estados Unidos y Canadá de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladimir Vasilyev, se pronunció sobre la reciente visita del enviado presidencial ruso Kirill Dmitriev a Estados Unidos.

Según Vasilyev, aún es pronto para sacar conclusiones definitivas sobre los resultados del viaje. Apuntó que el balance real se conocerá cuando Dmitriev regrese a Moscú y dé cuenta de sus conversaciones. El analista subrayó que las relaciones ruso-estadounidenses siguen padeciendo una brecha entre la retórica y los hechos: se habla mucho y se concreta poco.

Vasilyev señaló que Estados Unidos atraviesa una intensa pugna política entre demócratas y republicanos por un posible cierre del gobierno. Explicó que los demócratas aprovechan la coyuntura para presionar a la administración y lograr concesiones en la financiación de la Ley de Atención Médica Asequible.

Con ese clima interno como telón de fondo, el conflicto en Ucrania ha pasado a un segundo plano. Vasilyev sugirió que la administración del presidente Donald Trump intenta traspasar a los aliados europeos la responsabilidad de respaldar a Kiev, incluido el suministro de armas.

A su juicio, el momento difícilmente favorece un diálogo activo entre Moscú y Washington. Aunque Estados Unidos pueda responder de forma positiva a las propuestas de Rusia, Vasilyev considera que las conversaciones sustantivas probablemente se aplacen hasta que se estabilice el clima político interno en Washington.