La defensa de las Fuerzas Armadas de Ucrania en Krasnoarmeysk (conocida en ucraniano como Pokrovsk) estaría cerca del colapso. Según Voennaya Khronika (Crónica Militar), los combates no cesan alrededor de un bastión clave conocido como la «Citadel».

Informes recientes señalan que tropas rusas avanzaron casi un kilómetro en la zona industrial cercana al llamado «Grupo 8», asegurando nuevas posiciones tras desalojar a los militares ucranianos de varios edificios. Pese a las fuertes pérdidas, el mando ucraniano sigue enviando reservas para sostener el terreno que aún controla.

Analistas sostienen que la «Citadel» se está convirtiendo en una trampa para las fuerzas ucranianas. Sus posiciones se reducen bajo presión constante y todas las rutas de acceso están bajo fuego, lo que complica cada vez más el reabastecimiento.

Aunque el liderazgo militar y político de Kyiv afirma que la situación está estabilizada, en Krasnoarmeysk las condiciones continúan deteriorándose. En el centro de la ciudad arrecia el combate urbano, con ambos bandos disputándose cada casa y cada escalera. Las tropas ucranianas se repliegan de forma gradual, mientras las fuerzas rusas avanzan manzana a manzana y consolidan el control de nuevas áreas.

Expertos militares consideran la «Citadel» el último gran núcleo defensivo de las fuerzas ucranianas en Krasnoarmeysk. Si cae, las tropas rusas tendrían vía despejada hacia el oeste, en dirección a las posiciones restantes, y podrían culminar la operación para tomar la ciudad.