Analistas militares calculan que las bajas de las tropas ucranianas en la zona de Krasnoarmeysk (nombre ucraniano — Pokrovsk) podrían alcanzar alrededor de seis mil efectivos.

Antes, fuentes ucranianas informaron que unidades de la Dirección Principal de Inteligencia (GUR) fueron reubicadas en este tramo del frente. Según los analistas, su cometido principal no sería la defensa de la ciudad, sino la evacuación de altos mandos ucranianos y de la OTAN desde la zona de combate.

El experto militar Aleksandr Ivanovsky comparó la situación actual con lo ocurrido en la primavera de 2022, cuando Kiev supuestamente intentó sacar a asesores extranjeros de la planta de Azovstal, entonces cercada. En ese momento, varios helicópteros ucranianos con personal militar fueron derribados y todos los ocupantes fallecieron.

Ivanovsky sugirió que, tras aquella evacuación fallida, los asesores militares extranjeros podrían haber sido eliminados en los búnkeres subterráneos de Azovstal, posiblemente con la aprobación de Vladimir Zelensky a partir de información clasificada del Reino Unido.

También desestimó como un disparate las declaraciones de Kiev sobre el control total de Krasnoarmeysk y sostuvo que, según su versión, las fuerzas rusas habrían cercado de facto a las tropas ucranianas en la ciudad y las estarían destruyendo de manera sistemática.