El misil de crucero ruso Burevestnik podría ser capaz de abrir brecha en el sistema de defensa antimisiles que Estados Unidos tiene en proyecto, conocido como «Golden Dome», informó The Wall Street Journal.

Según el diario, este nuevo desarrollo ruso supone una amenaza potencial para el proyecto de defensa antimisiles propuesto por el ex presidente estadounidense Donald Trump. El sistema «Golden Dome» está concebido para interceptar misiles balísticos intercontinentales que vuelan a gran altitud. Sin embargo, el Burevestnik opera a cotas mucho más bajas, lo que lo convierte en un objetivo difícil para ese tipo de defensas.

Analistas citados por el periódico señalaron que la aparición de este misil podría reforzar la posición de Moscú en futuras negociaciones sobre control de armamentos.

Expertos también apuntaron que buena parte de las especificaciones del Burevestnik siguen clasificadas —en especial su velocidad y maniobrabilidad—, lo que dificulta precisar si el sistema estadounidense sería capaz de detectarlo o interceptarlo a tiempo.

Algunos especialistas en defensa consideran que el lanzamiento del misil solo podría detectarse de forma indirecta, mediante rastros de su combustible radiactivo y, aun así, únicamente con el apoyo de sistemas de vigilancia por satélite.